Cristo es la cabeza que hace
crecer todo el cuerpo
Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los Efesios
4, 7.11-16
Hermanos: Cada uno de nosotros ha
recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. El fue quien
concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser
pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que,
desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que
todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios,
y lleguemos a ser hombres perfectos , que alcancemos
en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.
Así ya no seremos como niños, zarandeados por las olas y llevados de un lado
para otro por el viento de cualquier doctrina, a merced de hombres malvados y
astutos, que conducen engañosamente al error. Por el contrario, viviendo
sinceramente en el amor, creceremos en todos sentidos, unidos a aquel que es la
cabeza: Cristo. de él, todo el cuerpo recibe su
organización, su cohesión y su vida, según la actividad propia de cada de las
partes, y así el cuerpo va creciendo y construyéndose por medio del amor.
Palabra de Dios.
Te alabamos Señor.
Del salmo 121
Llenos de alegría vamos a la
casa del Señor.
In domum Dómini lætántes
íbimus.
¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del Señor!" Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos
delante de tus puertas.
Llenos de alegría vamos a la casa del Señor.
In domum Dómini lætántes
íbimus.
A ti, Jerusalén, suben las
tribus, las tribus del Señor, para alabar el nombre del Señor según la
costumbre de Israel.
Llenos de alegría vamos a la casa del Señor.
In domum Dómini lætántes
íbimus.
Aleluya, aleluya.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
Nolo mortem ímpii, dicit Dóminus, sed ut convertátur et vivat.
Aleluya.
Si no se arrepienten, perecerán, de
manera semejante
† Lectura del santo Evangelio según
san Lucas
13, 1-9
En aquel tiempo, algunos hombres fueron
a ver a Jesús y le contaron que Pilato había mandado
matar a unos galileos, mientras estaban ofreciendo sus sacrificios. Jesús les
hizo este comentario.
"¿Piensan ustedes que aquellos galileos, porque les sucedió esto, eran más
pecadores que todos los demás galileos?"
Ciertamente que no; y si ustedes no se convierten, perecerán de manera
semejante. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿piensan acaso que eran más culpables que todos los
demás habitantes de Jerusalén? Ciertamente que no; y si ustedes no se
arrepienten, parecerán de manera semejante.
Entonces les dijo esta parábola:
"Un hombre tenía una higuera plantada en su viñedo; fue a buscar higos y
no los encontró . Dijo entonces el viñador:
"mira como entre tres años seguidos he venido a buscar higos en esta
higuera y nos los he encontrado. ¿Para que ocupa la tierra inútilmente?"
El viñador le contesto:
Señor, déjala todavía este año; voy a aflojar la tierra al rededor y a echarle
abono para ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortaré.
Palabra de Dios.
Gloria a ti, Señor.